La falsa naturalidad

19 diciembre 2021

En 2013 abrí mi primer canal de YouTube 🎬. Llevaba tres años con un blog que, aunque había empezado para mí, ahora era más para los demás y sentía que le faltaba algo, así que los primeros vídeos ni siquiera estaban destinados a consumirse por asiduos de la plataforma, sino para los lectores de mi blog (y desde mi blog), y no eran más que lo mismos post, solo que convertidos en guión de vídeo.

 

A pesar de que la soltura es algo que se entrena, aún me recuerdo repitiendo muchas de las frases hasta la saciedad para después, en edición, terminar con un resultado que se podría considerar decente: sin trabarme, con un mensaje claro y cientos de cortes en cada vídeo. ¿Robótico? 🤖 Quizás, pero con un resultado perfecto que poco reflejaba a la disléxica tras la pantalla.

 

Lo más curioso es que en YouTube todos hacíamos lo mismo. No estaba sola, era lo «normal» y por lo tanto, ni siquiera me planteaba otra forma de hacer las cosas (y de hacerlo, quizás hasta lo hubiera visto como una falta de respeto al espectador). En 2015 se unió a mi vida una partner, que eran agencias que se encargaban de decirte cómo hacer el contenido mejor, buscarte patrocinadores y, en definitiva, quedarse con el poco dinero que te daba AdSense 🥷🏼… y con todo esto, algo que comencé a hacer por placer ya me quemaba en 2017. Diagnóstico: demasiada perfección.

 

Mientras tanto, había un tío random grabando su vida sin apenas cortes, montando tomas una tras otra y con miles de suscriptores. Y es que JPelirrojo 🎃 te podrá caer mejor o peor, pero hay algo indiscutible: era un crack en ser él mismo, incluso aunque le trajese problemas. Y eso es lo que le hacía diferente y atraía tanto público.

 

En todo este camino, también encontré en un blog una entrevista a un tío muy auténtico llamado Bosco que más tarde consiguió montar un proyecto enorme, SinOficina 🌴, y distinguirse de los demás por simplemente ser él mismo.

 

¿Pero qué pasa cuando algo funciona? Que la gente lo replica, y es así como la red se ha llenado de profesionales hablando con colegueo 🤘🏼 y contándote las cosas «sin tonterías». Una imagen pésimamente trabajada, muy forzada y que cada día provoca más alergia.

 

Es una pena, pero estamos en un momento en el que la falsa naturalidad mueve masas y, vender nada, millones 💰. Pero todo lo que viene por tendencia se acaba yendo, y es así como hay algo que perdura, pase lo que pase: la marca personal.

 

Insisto mucho en ello y hasta lo coloqué en mi tagline: tu mejor branding es tu historia 🦉, o lo que es lo mismo: tu mejor marca eres tú.

 

Así que si me pides un consejo para tu vida profesional, te daré el mismo que para tu vida personal: sé tú mismo. Al igual que en la vida, ¡siempre habrá alguien que conecte 🔗 contigo! Pero -otra de mis frases estrella- las personas no conectan con marcas, sino con personas.

 

 

¡Nos leemos la semana que viene!

Khoana 🦉

© Khoana, 2017-2021 | Legales | Contacto | By Khoana.